«Sólo la poesía nos salva»: Los talleres de Poética 2.0 en poblaciones afectadas por la Dana
Emilio Prados lo dijo antes de que nosotros pudiéramos comprobarlo: «Sólo la poesía nos salva».
Pero lo hemos comprobado.
Durante el año 2025 Poética 2.0 ha visitado centros educativos y residencias de mayores en algunas de las poblaciones valencianas más castigadas por el temporal. Lo que encontramos allí —y lo que la poesía fue capaz de hacer en esos espacios— merece ser contado.
Las vivencias siguen siendo dolorosas. Y hay cosas que no caben en una conversación ordinaria. La poesía, en cambio, las sostiene.
Una de sus virtudes es la capacidad de verbalizar emociones que cada lector —o espectador— puede aplicar a sus propias circunstancias. No impone una experiencia: ofrece un espacio donde caben muchas. Por eso funciona igual con jóvenes que con mayores, aunque de maneras distintas.
Para los más jóvenes, los retos creativos resultaron estimulantes: una oportunidad de demostrar inventiva, imaginación y capacidad de improvisación. Para los mayores, la poesía hizo brotar recuerdos y les dio la oportunidad de evaluar su propia trayectoria vital —algo que pocas actividades permiten hacer con tanta naturalidad.

Cómo funcionan los talleres
Cada sesión comenzaba con una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué es para ti la poesía?
La pregunta no es retórica. Es el primer paso para que cada participante establezca su propio vínculo con el lenguaje.
A continuación se proyectan poemas del archivo audiovisual de Poética 2.0 —grabados con calidad cinematográfica por actores y actrices de teatro y cine, y también por poetas contemporáneos recitando sus propios textos. Uno de los que más impacto tuvo en estos talleres fue ‘Testigo de excepción’ de Francisca Aguirre, recitado por la autora Ana Noguera. «Un mar es lo que necesito», dice el poema. Reimaginar el agua como fuente de consuelo, para quienes habían vivido el temporal, tenía una resonancia muy particular.
Tras una ronda de reflexión y debate, llega la parte más práctica. Primero, un ejercicio colectivo: construir entre todos un poema en el que objetos y situaciones dispares quedan guardados en un lugar ‘mágico’ al que solo ellos tienen acceso. Después, ejercicios de reescritura individual a partir de poemas de Federico García Lorca y Gloria Fuertes.

La ‘Cancioncilla del primer deseo’ de Lorca invita a jugar con la musicalidad y la repetición. La ‘Autobiografía’ de Gloria Fuertes impulsa a trazar en unos pocos versos el retrato esencial de una vida. Algunos de los poemas escritos sobre la marcha resultaron extraordinariamente emotivos: los que nombraban el temporal, los que nombraban a personas que ya no están.
Al terminar cada taller, los participantes se llevaban a casa poemas impresos: una invitación a seguir leyendo, a no perder el hilo de lo que habían sentido.
La poesía también viajó a la televisión
El interés por estas actividades llegó hasta À Punt, la televisión autonómica valenciana, que realizó un reportaje para sus informativos durante un taller con los alumnos de la Escuela de Personas Adultas de Sedaví. Algunos participantes explicaron ante la cámara lo que significaba para ellos la poesía. Mar Gómiz, responsable de Poética 2.0, habló de la trayectoria del proyecto y de su compromiso con la difusión de la cultura y la literatura.

Los resultados han sido tan satisfactorios —tan abrumadora la respuesta de los mayores, tan revelador el interés y la creatividad de los jóvenes— que Poética 2.0 ha decidido prorrogar un año más estas actividades para llegar a más poblaciones afectadas.
Porque, como decía Wisława Szymborska, la poesía «puede enriquecer la vida espiritual. Al leerla, uno puede sentirse un poco menos solo».
Y eso, en algunos de los lugares que hemos visitado este año, lo es todo.



