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Vuestros versos ahora tienen premio

Poética 2.0 se une a Sweek para organizar un concurso de poesía con un premio muy especial: 100 USD y un vídeo con el poema ganador, recitado por un actor o actriz profesional. Aquí os contamos todos los detalles.

En su columna del diario ‘Vida Literaria’, la poeta y ganadora del Nobel de Literatura Wislawa Szymborska solía responder las dudas e inquietudes de los lectores que albergaban la ambición de convertirse ellos también en poetas. Cuando alguien le solicitó una definición de poesía en una sola frase, ella se resistió: «Conocemos al menos quinientas definiciones», escribió en su contestación, «pero ninguna de ellas nos parece lo bastante precisa o amplia. Cada una expresa los gustos de su propia época. Un escepticismo innato nos impide crear la nuestra, pero recordamos el bello aforismo de Carl Sandburg: “La poesía es el diario de una criatura marina que vive en tierra y desearía volar”».

Wislawa Szymborska.


La poesía es también el género que más se aparta de las verdades absolutas y las lecturas únicas. Quizá sea el poeta el que comienza un poema sobre la página, pero es cada lector quien lo termina al leerlo. Se trata de uno de los actos más puros de comunicación entre dos personas, dos mundos, dos formas de ver la vida.

Y ahora tenéis una oportunidad única de experimentarlo, porque el equipo de Poética 2.0 se ha aliado con Sweek y la revista Marabunta en un concurso de poesía abierto a todo el mundo. Podéis enviar cuantos poemas queráis, de entre 14 y 80 versos, para optar a un premio de 100 USD. Además, nosotros grabaremos un vídeo con un actor profesional recitando el poema ganador. Tenéis hasta el 25 de junio para participar. Toda la información está en este enlace.


Sólo tenéis que dejar que os encuentre la inspiración, que —como lo define la autora Jane Hirshfield— es una cuestión de «abrir la ventana unos centímetros más de lo que resulta cómodo». Y es que la poesía, la de verdad, es ese raro animal difícil de divisar y aún mucho más difícil de atrapar. Eso sí, no es imposible. Como dice Pilar Verdú, la directora del taller de poesía Polimnia en Valencia, es algo más que «palabras bonitas»: un fogonazo, una sacudida, una descarga eléctrica que atrapa la imaginación del lector y le arrastra a su propio mundo. Y nadie tiene una fórmula magistral. Se trata, asegura Verdú, de «instinto, oído, inteligencia, osadía, autenticidad» y sobre todo «talento».

También, por qué no, cierto grado de idealismo, algo de lo que el poeta Walt Whitman quiso vacunar a sus contemporáneos. «A los jóvenes literatos», afirmó en cierta ocasión el autor de ‘Hojas de hierba’, «quiero ofrecerles tres consejos: Primero, no escriban poesía; segundo, lo dicho; tercero, lo dicho. Quizá se sorprendan al oírme decir esto, pero la expresión poética no responde a ninguna necesidad concreta. Somos utilitarios y esta tendencia es imparable».  A los aspirantes a escritor, Whitman les recomendaba llevar siempre encima papel y lápiz —eran tiempos más simples, a más de un siglo de distancia de los smartphones y las notas de voz— y «anotar constantemente los sucesos de la vida cotidiana. De esa forma se amasa una gran cantidad de información. Una de las mejores cosas que se conocen es la costumbre. Y de nuevo, lo mejor de leer no es tanto la información que aporta como las ideas que sugiere. Recuerden esto por encima de todo», subrayaba.

Walt Whitman.


Por su parte, la poeta Rachel Rooney invita a salir de la zona de confort: «Siempre dicen que escribas sobre lo que conoces», señala. «Pero quizá sea mucho más importante explorar lo desconocido dentro de esas áreas de familiaridad. Escribir, tanto como leer, es una investigación del mundo y de tu propia respuesta ante él».

«Todo el mundo dice “lee, lee, lee” y creo que de verdad tienen razón. Es esencial», declara la autora Tracy K. Smith, ganadora de un Premio Pulitzer de Poesía. «Pero también creo que es importante leer cosas que vayan contra tus gustos, leer cosas que no te gusten e intentar averiguar cómo están construidas y con qué fin y ver si esas herramientas pueden resultarte útiles. Y tampoco hay que pensar que los poemas deben tratar sobre cosas nobles o hermosas. Los poemas pueden hablar de las cargas que soportas en tu vida real, o sobre hacia dónde te conducen tus cuestiones más profundas. Aunque no tengas las respuestas, los poemas pueden resultar útiles en esa búsqueda».

Tracy K. Smith


La también poeta Alison Brackenbury tiene otro consejo para añadir ligereza a los poemas: «Escucha canciones, algunos poemas necesitan cantar», apunta.

Dejad que los vuestros respiren. Estamos deseando leerlos.

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