Las golondrinas de Bécquer vuelven en bandadas a las residencias de mayores
‘No hi havia a València dos amants com nosaltres’, escribía Vicent Andrés Estellés en uno de sus poemas más conocidos. Y parafraseándolo, tampoco había ningún centro de mayores en el que sus residentes no recuerden las oscuras golondrinas de Bécquer, los cien cañones del pirata de Espronceda o la paloma de Rafael Alberti.
Es lo que han comprobado los responsables de la empresa valenciana Poética 2.0, que está realizando talleres de poesía en distintas residencias de la Comunidad Valenciana. Su objetivo, según explica la directora del proyecto, Mar Gómiz, es lograr que los residentes “disfruten de todos los beneficios de la poesía y despierten su imaginación, sus recuerdos y su creatividad”.

Los talleres se complementan con recitales en los que se combinan los contenidos grabados con la participación de las actrices María Albiñana, Ana Conca y María José Peris, que recitan poesía e interactúan con los mayores. “Es un momento especial”, afirma Mar Gómiz, “porque todos empiezan mirando la pantalla y en un momento concreto la actriz les sorprende y continúa el poema en directo, moviéndose entre ellos”.
Se trata, añade, de que “disfruten jugando con la poesía, porque eso es también una manera de fomentar la lectura”. De hecho, apunta Gómiz, “cuando hemos vuelto nos han comentado que a muchos de ellos les encanta sacar y releer los poemas impresos que les dimos en mano la vez anterior”.

Poética 2.0 posee un amplio catálogo audiovisual de poesía clásica y contemporánea que ofrece al público a través de su plataforma digital VERSO. Estos contenidos son también una pieza esencial de las actividades que desarrolla en las residencias, donde muestra a los mayores poemas “de toda la vida” que les ayudan a reavivar su memoria.
“Les enseñamos ‘La sonatina’ de Rubén Darío o el ‘Ándeme yo caliente’ de Góngora y hay siempre alguien que se sabe varias estrofas de memoria”, señala Mar Gómiz. Al celebrarse en 2024 el centenario del nacimiento de Vicent Andrés Estellés, los recitales y talleres han incluido algunos de sus poemas más famosos como ‘Els amants’ i ‘Res no m’agrada tant’, una oda al pimiento asado “que divierte mucho a los mayores”, apunta la directora de Poética 2.0.
“Han disfrutado también viendo y escuchando ‘Hora tras hora, día tras día’ de Rosalía de Castro, ‘La casada infiel’ y ‘Arbolé, arbolé’ de Federico García Lorca, los sonetos de Lope de Vega, o ‘La noche oscura del alma’ de San Juan de la Cruz’, añade Gómiz.
Asimismo durante los talleres han comprobado que les encantan las fábulas, que a muchos les remiten a su niñez. “Elegimos algunas de las más clásicas, como ‘La lechera’, ‘Los dos conejos’, ‘Las moscas’ o ‘La cigarra y la hormiga’ y jugamos a que adivinen de qué fábula se trata, poniéndoles sólo unos pocos versos del principio”.
Poética 2.0 lleva a cada evento poemas impresos que reparte entre los asistentes, algunos de autores clásicos y otros que van naciendo durante las actividades a partir de lo que sugieren los propios participantes, para que los mayores puedan tener un recuerdo de ese momento.
En ocasiones la poesía se ha convertido en parte de sus biografías como es el caso de Lucía, que a sus 90 años lee a diario a Antonio Machado y lo recita para sus compañeros de residencia en Valencia. “Nos encantó su entusiasmo y su vitalidad y acabamos grabando con ella varios poemas que se sabía de memoria. El pasado Día Mundial de la Poesía compartimos el de ‘A un olmo seco’ de Machado y la respuesta que ha recibido ha sido emocionante, para ella y para nosotros. El vídeo tiene muchísimas visualizaciones y ella está recibiendo cientos de mensajes, incluso de instituciones españolas y de otros países”, comenta Mar Gómiz.
En los talleres también se practica la creatividad, invitando a los asistentes a completar un texto entre todos o a ‘reescribir’ los versos de otros autores. Así lo hacen, por ejemplo, con el poema ‘De los periódicos’ de Gloria Fuertes, una enumeración de objetos dispares y disparatados que se encontraron “en el estómago de un avestruz”. Con esa premisa, explica Gómiz, “les pedimos que imaginen qué más cosas, por locas que sean, podríamos encontrar en un baúl, en el tronco de un árbol, en una habitación… Y los poemas que salen son casi siempre muy creativos”.
La iniciativa ha tenido una gran acogida entre los asistentes. Y es que muchos de ellos, apunta Mar Gómiz, “nunca antes habían tenido la oportunidad de ser partícipes de un recital de poesía. Y aunque al principio algunos puedan no estar convencidos del todo, al final siempre nos los ganamos. Incluso se quedan con ganas de más, por eso solemos llevar poemas de sobra, para los bises”.

Con el fin de alcanzar más residencias, Poética 2.0 ha preparado una serie de recitales virtuales de media hora que ha distribuido en formato digital. “Han tenido una gran acogida, así que seguiremos apostando por esta vía en aquellos centros a los que no podamos acudir presencialmente”, dice Gómiz.
La Universidad Sénior en la Politécnica de Valencia acogió también las actividades de Poética 2.0. Allí los alumnos trabajaron algunas técnicas para poder crear sus propios versos y pudieron disfrutar también de una selección de poemas en vídeo y en directo. Con vistas al próximo curso, Poética 2.0 prepara un monográfico más extenso para esta misma Universidad.

En algunos talleres se ha experimentado con las artes plásticas, invitando a los participantes a pintar y realizar collages con flores y otros objetos en lienzos, inspirándose en los poemas que se iban escuchando. Para esta propuesta se ha contado con la colaboración de la artista Tatiana Roig.
La empresa está finalizando el primer ciclo de talleres y recitales, pero ya piensa en el futuro. “La experiencia ha resultado tan gratificante que estamos ya buscando patrocinadores que nos permitan continuarla. Porque la pregunta que siempre nos hacen al despedirnos es: ¿Cuándo volvéis?”, afirma la responsable.
“Y queremos volver, porque es una forma de devolverles a ellos todo lo que su generación nos ha dado a nosotros”, concluye.




